Me interesa el dibujo, el reciclaje, la costura y sobre todo el dar una oportunidad a esos materiales in-servibles que todos tenemos por casa

domingo, 28 de septiembre de 2014

Armario para Playmobil

Mi niño adora Playmobil, él mismo se ha hecho una casa fortaleza donde viven los caballeros y que ha "amueblado" con cosas muy curiosas e imaginativas.
Otro día subiré una foto. Para contribuir al castillo le construí un armario para guardar los cascos y las espadas.
He usado un envase de café de los que tienen tapa, tijeras y pegamento.


Le quité el papel plateado interior y recorté el cartón. En uno de los laterales trasladé la medida de la parte trasera y le añadí tres pestañas para ajustarlo por los lados.


En el interior les puse unas baldas con el cartón restante


Pero mi hijo decidió en el último momento que no iba a ser un armario sino una nevera, le ofrecí pintarla de blanco pero la impaciencia le pudo. Así que le metió alimentos y ahora es la nevera del castillo.


Es muy sencillo de hacer y a los niños les encanta este trabajo. Y eso, no tiréis ningún envase de café sin darle una vuelta.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Cierre para una pulsera

Me gustan las pulseras de cuero pero no me termina de convencer que te las ates y no te las puedas quitar hasta que se caen solas. Tengo una pulsera desde hace un tiempo a la que le ponía y quitaba el nudo pero hoy le he improvisado un cierre.


He buscado en mi tarro de botones uno que pasara por el ojal de cuero


Los cordones los he pasado por los agujeros del botón


Y los he doblado sobre sí mismos y los he reforzado con una puntada de festón. Le he añadido una gota de pegamento super fuerte y he cortado el sobrante del cordón.


Y ya me la puedo poner y quitar sin dificultad.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

R de reducir. Maquillaje parte I

Me he propuesto ir reduciendo todo el maquillaje que tengo hasta que pueda caber todo dentro de un cajón pequeño del baño.
De entrada he decidido que voy a reducir mis barras de labios a tres y acompañadas de un bálsamo que hice hace poco y colgué en éste blog.
No me gustan los labiales que son de tonos mate, me dan la sensación de acartonamiento y sequedad. Mis labiales favoritos son los semitransparentes con base de aceite, no resecan, dan color sin parecer una máscara y no tienes que estar retocándolos.
Así que me quedaré con uno en tono marrón, uno rojizo y por último uno rosa tirando a grosella. Con esos tres tonos cubro el espectro de los colores que uso y que me quedan bien.
Hace unos meses me compré unas barras de labios que cuando me las probé en la tienda me parecieron de mi estilo pero al llegar a casa y pintarme los labios me dí cuenta de que eran muy mates, supongo que con el calor de los focos pigmentaban mejor, así que he decidido mezclar unas que tengo para quizá dar con un tono más acorde a mí.
He usado unas pinzas para sujetar, una vela, un palillo de dientes para mezclar, un cuchillo y unos pocillos vacíos de unos coloretes que tenía. Las barras de labios en cuestión y unos brillos de labios.


He sujetado el pocillo metálico sobre la vela con cuidado de que no se caliente demasiado y lo he mezclado con un palillo. Lo he dejado enfriar al aire y al rato lo he metido en la nevera.


He mezclado en en diferente proporción los colores y los brillos y al final han quedado dos tonos muy bonitos.


Al probármelos en la mano he visto que son colores más transparentes que era mi objetivo.


Me parece una buena idea para dar una última oportunidad a esas barras de labios que tenemos casi todas y que no nos terminan de convencer.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Tela versus papel


Os expondré otra de mis "aportaciones" a la ecología. No descubro la pólvora con ella pero he notado que usar pañuelos de tela asombra a muchos por lo inusual.
Recuerdo que cuando era pequeña llevaba en la mochila del colegio un pañuelo para sonarme la naríz. Y sigo haciéndolo. 
No me gusta la cultura del "usar y tirar",  suelo llevar en el bolso un pañuelo de tela porque los de papel son "desechables" y encima no son buenos, se trocean y muchas veces se rompen mientras los usas. Aún así, y puede sonar a contradicción, llevo un paquete por si tengo que entrar en un baño público y no hay papel higiénico, es el único destino que les doy, así que un paquete me puede durar muchos meses.
Para todo lo demás, la tela: quitar las manchas de la cara de mi niño, limpiarme las manos humedeciéndolo con agua, taponar alguna herida, demostrar elegancia y personalidad, etc... Y encima los hay taaaaaaan bonitos. Para mí todo son ventajas.



martes, 16 de septiembre de 2014

Alcancía con un bote de Pringles

Mi anterior hucha o alcancía ha prestado su último servicio para comprar los libros del colegio y no se ha portado mal.
Así que como nos habíamos quedado sin método de ahorro he optado por usar un pequeño bote de Pringles.


He usado un pliego de papel decorado para forrar el bote, un trozo de forro autoadhesivo para protegerlo, pegamento y por último una etiqueta de Dymo.


La ranura superior la he hecho con un cuter y mucho cuidado. Le he puesto la fecha de inauguración "SEPT 2014" y la tapa la he pegado al bote con la pistola de silicona caliente para evitar tentaciones.
Es un proyecto sencillo en el que se tarda unos pocos minutos y queda muy resultón.
A partir de ahora vais a mirar los botes de Pringles con otros ojos.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Pulsera estilo Viceroy o Pandora

Hará tres o cuatro años que las pulseras de Pandora pegaban muy fuerte. También la marca Viceroy tenía una línea del mismo estilo, no sé cuál fué la primera en sacar este tipo de perlas, pero ambas tienen cosas muy bonitas y originales.
Los Reyes Magos me trajeron un año (en el que fueron muy generosos) unos pendientes de Viceroy muy chulos en color violeta con unos reflejos interiores que son fluorescentes, dicho así no suena tan bien, pero viéndolos...


El caso es que me gustaron tanto que quise tener una pulsera de éste estilo, pero ¡qué precios!, una pulsera completa te podía salir por un montante muy alto.... (a una media de 30€ cada perla)
Un día que fuí a una gran mercería que hay aquí en Madrid me di cuenta que vendían éste tipo de perlas por unos importes que no superaban los 3€ las más caras. Y hay que decir que preciosas también. Y me compré unas cuantas, hasta compré un soporte para anillo.


En honor a la verdad el anillo no es muy cómodo para mí, la piedra (o charm como lo llaman ellos) sobresale demasiado.
Un periódico regaló (bueno costaba algo) también una pulsera estilo de cuero... y ya tenia la materia prima para mi super pulsera.


Durante un tiempo la he dejado olvidada en el joyero pero he decidido darle una oportunidad ahora. Lo que ocurre es que a mí me gusta poner las cosas a mi manera y estuve buscando alternativas para que mi pulsera fuera un poco diferente a los modelos que ellos fabrican, le he puesto perlitas plateadas, otras que son de color cobre, la tuerca no la usé pero....


Tengo debilidad por las llaves chiquitinas... ésta me la dió alguien que sabe que me pirran las cosas "chiquitinas y molonas". Le puse un pequeño mosquetón y me sirve para que al abrir la pulsera no se salgan las perlas.
El resultado creo que ha quedado chulo y sobre todo "muy yo" que es de lo que se trata.


Por último he intentado hacer unos pendientes con estos charms de otra manera, usando unas pequeñas argollas de plata y creo que es una buena alternativa.


Así que si tenéis alguna de éstas perlas por el joyero podéis reutilizarlas en nuevos pendientes o haceros una pulsera atando cordones de cuero, podéis hacer vuestro propios charms usando una llave, una tuerca o hacerlos con fimo... bueno, las opciones son tan infinitas como la imaginación. Hasta las podéis hacer de papel o de arcilla polimérica, aquí os dejo un enlace de un vídeo...
https://www.youtube.com/watch?v=97P7EWQpVeg&list=UUieJNF6Zf6CFzxfI-xNDbxA
Y encima podéis reestrenar vuestras creaciones incluyendo nuevas cosas.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Uno entra, uno sale

He aquí un poco de mi intimidad... el otro día se me acabó una barra de labios de esas que sólo da brillo que uso para hidratar los labios. Bien gastada he de decir, apuré el contenido con un pincel y todo. Ya sé, es algo absolutamente carente de interés para los demás, pero me sirve como pretexto para hablaros de un tema que me interesa y que está muy vinculado con la ecología.


Tengo conciencia ecologista desde hace muchos años, recuerdo que desde que era una niña, e intento concienciar a mi hijo también en ello. Reciclo, reuso y reduzco, he ahí mi etiqueta de "Doña R que R que R" siempre que me es posible. Y supongo que como a muchos que tenéis estas inquietudes me frustra mucho ver en la TV algunos reportajes de ecología que creo que a veces son hasta contraproducentes aunque quieran concienciarnos. Me siento impotente viendo cosas como la caza de ballenas, la tala indiscriminada de árboles, los alarmantes niveles de contaminación de ciudades como Pekín y un larguísimo rosario de calamidades como esas.... pero yo no puedo hacer nada para erradicarlas. Así que decido actuar en el pequeñísimo radio de acción que tengo como persona.
Iré desgranando poco a poco las pequeñas cosas que yo hago y que considero que contribuyen a no empeorar la situación de este pequeño planetita azul en la última esquina de una galaxia exterior.
Y volvamos a mi barra de labios.... hace tiempo que pongo en práctica la política del "uno entra, uno sale" y que me parece muy ecológica. Consumimos instigados por una publicidad feroz que te inculca que vas a ser felíz en cuanto compres tal o cual cosa y que a la vez nos hace económicamente más pobres. Una buena medida para evitar consumir infinitamente con recursos finitos es reducir en lo posible tus bienes y sólo adquirir más cuando los anteriores se den de baja.
Poniendo un ejemplo, no necesito tener varias zapatillas de deporte, tengo un par cómodo y de buena calidad. El día que se rompan, las sustituiré por otras, así de sencillo.
En el caso de esa barra de labios que usaba como hidratante la he decidido sustituir por un bálsamo hecho por mí, con lo cual ni siquiera voy a comprar nada nuevo. He usado un tarro pequeño de mermelada que venía como muestra de regalo, aceite de oliva virgen y cera de abeja.


He raspado la cera dentro del tarro y le he añadido aceite en una proporción del 50% aproximadamente y lo he calentado al baño maría.


Ésta receta no es mía, he visto que hay quien le echa una ampolla de vitamina e y algún aceite esencial para añadirle olor, pero a mí el olor del aceite me gusta mucho.
Al final tiene que quedar una consistencia un poco untuosa y sin mucho esfuerzo se obtiene un bálsamo labial de primera sin derivados del petróleo como la vaselina. Y con el tarro de mermelada queda de lo más bonito.



Y por ahora no os contaré más, poco a poco iré colgando entradas con esas pequeñas medidas que considero útiles. Si queréis profundizar en el tema os pongo un par de direcciones que me parecen muy interesantes:
http://noquierootropijama.com/
http://valedeoro.es/

jueves, 4 de septiembre de 2014

Materiales de dibujo

Hoy hablaré de dos productos que han llegado a mis manos, uno regalado "porque yo lo valgo" y el otro es una compra que he hecho esta mañana.
El primero es una lata de grafito acuarelable "ArtGraf" de Viarco. Lo vi hace tiempo y me quedé prendada. Nunca he usado el grafito acuarelable y tenía curiosidad, pero es que a parte es un producto precioso, cuidado... en resumen encantador.


Viarco es una empresa centenaria portuguesa que produce lápices (suena tan bonito) y que se ha reinventado con productos hechos a mano y de una gran calidad y buen gusto. 
Os dejo unos enlaces por si queréis saber más sobre ellos.
http://www.viarco.pt/produtos_artgraf.php
https://www.youtube.com/watch?v=l5xZlgcrDHk

El otro es un cuaderno que me ha seducido, lo he comprado en una tienda que se llama Zakka. Visto por fuera no es muy bonito, la verdad, o al menos a mí no me lo parece, pero...


Una vez abierto tiene unas hojas de papel reciclado en color marrón que me han parecido ideales para dibujar, incluso para meterle un poco de acuarela sin que se desvirtúe el papel. Son hojas bastante gruesas y están encuadernadas al estilo japonés.


Así que estoy impaciente por experimentar con éstos materiales a ver si me sale algo bonito y os lo enseño. Soy de esas personas que entran en una tienda de materiales de bellas artes más ilusionada que si entrara en un parque de atracciones, lo confieso.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Revisión de unas sandalias

Lo bueno de no tener nada que perder, es que lo tienes todo por ganar. Tengo unas sandalias que no son muy antiguas pero a las que le he dado un trote importante. Ya me venían cansando un poco y he estado a punto de tirarlas pero las he usado de conejillo de indias.


Les he metido un buen lavado con un cepillo de cerdas duras por toda la plantilla y las he dejado secar.


He cogido mi super tarro de acrílica plateada y sin miedo ni vergüenza les he dado un par de capas. Creo que nunca he tenido unas sandalias plateadas, pero siempre hay una primera vez para casi todo.


Le he dado un repaso a toda la plantilla (que es de una especie de reciclado de corcho) con la piedra de alumbre mojada ya que tiene propiedades antisépticas y lucha contra la proliferación de las bacterias que provocan el mal olor.


Ya que estaba repasé los laterales con la pistola de silicona caliente y eso me dió la idea de ponerle algún adornillo más, es que ser sólo plateada es demasiado discreto para mí.


Le he pegado un collar viejo que nunca me ponía rematado en los lados con las chapas de las latas de refresco (para que las terminaciones del collar no quedaran "flotantes").
No sé si os va a gustar el resultado pero quiero sobre todo transmitir la idea de darle una oportunidad a algo que está destinado a la basura, éstas sandalias no creo que las mantenga hasta el verano que viene, pero en los días que quedan de calor van a prestar sus últimos servicios.
Quizá con unos zapatos nuevos da más reparo liarse a pintarlos y pegarles cosas pero al ser viejos, no tienes mucho que perder. También está bien en el caso de tener unas sandalias sosas que no te dicen nada, las tuneas y se pueden convertir en algo muy personal.