Me interesa el dibujo, el reciclaje, la costura y sobre todo el dar una oportunidad a esos materiales in-servibles que todos tenemos por casa

miércoles, 21 de enero de 2015

Un cinturón heredado

¿Cuántas cosas tenemos guardadas por los cajones que a veces ni nos acordamos?. El otro día mi hijo me dijo que no le gustaba su cinturón, que es complicado de poner e incómodo. Tiene un cierre metálico bastante grande que se le debe clavar en el vientre cuando se sienta.
Lo primero que pensé fue en ir a comprarle uno nuevo.... PERO, eso es justo lo que hay que intentar no hacer, me explico, primero hay que mirar por casa a ver qué tenemos.


Ya no me acuerdo desde cuándo tengo éste cinturón, me lo compré en un impulso porque me gustaron sus colores, pero en realidad lo he usado en contadas ocasiones, destaca demasiado en la cintura. Así que he decidido que va a pasar a otro miembro de la familia.


Tengo esta herramienta en casa que compré en Lidl, venía junto a un juego de ojillos metálicos y su correspondiente tenaza. A decir verdad le he dado más uso del que esperaba en un primer momento. He calculado la distancia de unos cuantos agujeros en torno a su cintura y he recortado el sobrante de largo.


Mi idea era pintarlo con pinturas acrílicas de un color marrón o azul oscuro, pero al probárselo le ha gustado y me ha dicho que lo quiere tal cual. Si se cansa de los colores se puede cambiar. La verdad es que tiene un tacto muy suave y es muy cómodo.
El reto de todo ésto es que a veces es conveniente ponerse el sombrero de explorador y ver lo que tenemos guardado. Pues nada ¡a la aventura!.

martes, 6 de enero de 2015

Jabón casero

El jabón casero tiene para mí básicamente tres ventajas: uno, que reciclas aceite; dos, que tu piel agradece los productos naturales y tres, que también ahorras dinero.
El mes pasado me animé a hacer jabón en casa. Hay infinidad de tutoriales y recetas en internet sobre cómo hacerlo, no os aburriré con eso, mas bien os contaré mi experiencia.


Como quería que fuera un jabón cosmético lo hice con aceite de oliva nuevo, en éste caso no lo reciclé y le añadí dos pencas de un aloe vera que tengo desde hace unos años.


Una vez ligado el jabón le añadí el aloe triturado (que parece una clara de huevo batida), eso hace que el jabón espese más.


Como no tengo en casa esencias, la verdad es que no me gustan (una vez se me derramó un poco en la mano al abrir un frasco para olerla y me quemó la piel) usé canela y cacao en polvo para darle olor y color.
Dividí la mezcla en tres para tener tres colores. No me sé las propiedades de la canela ni del cacao puro, pero creo que son bastantes.


Tampoco tengo moldes bonitos, así que usé una fuente de vidrio. Intenté mezclar las tres masas de jabón de una manera bonita pero fracasé.


Al día siguiente cuando lo corté parecía un pudin de natillas, sobre todo por el olor a canela.


Y éste es el resultado final, he aprendido que el cacao tiñe mucho la masa y es complicado obtener un efecto marmolado con él, pero no me importa. Aún está curándose y lo usaré a mediados de enero, la curación permite que el proceso de saponificación se complete y la sosa pierda todo su poder cáustico. Estoy deseando poder disfrutar de las muchas propiedades del aloe vera que tengo en casa y al que no le he sacado partido nunca.
Animo a todo el mundo a que fabrique su propio jabón y sobre todo que disfrute del proceso.