Me interesa el dibujo, el reciclaje, la costura y sobre todo el dar una oportunidad a esos materiales in-servibles que todos tenemos por casa

sábado, 28 de febrero de 2015

Suavizante casero y ecológico

Una de las cosas que te dice la matrona cuando vas a tener un bebé es que a la ropa del niño no le eches suavizante, ¿curioso verdad?
Si echas un vistazo en la lista de componentes de un suavizante da un poco de miedo pensar en la cantidad de química que pones sobre tu piel. Así que hace tiempo fabrico mi propio suavizante.
Los ingredientes son sencillos y casi seguro que los tienes en casa.
- Dos medidas de agua (taza, vaso, etc....)
- Una medida de vinagre blanco o del que tengas. En éste caso he usado del blanco.
- Un tercio de medida de bicarbonato de sodio.
- Un chorro de colonia fresca si se quiere (no es conveniente usar perfume)


He reutilizado un bote de suavizante convencional limpio que estaba en buenas condiciones y he usado un vaso medidor. 
Primero se echa el bicarbonato en la botella, y luego el agua, se mezcla bien y luego muy poco a poco  se va echando el vinagre a la botella porque es una mezcla efervescente y tiene que ir reaccionando. No hay que agitar la mezcla porque se reactiva. Al final le echas un chorro de colonia con cuidado porque también reacciona y ya está hecho. La colonia es opcional porque cuando sacas la ropa de la lavadora no huele a vinagre y menos si se seca al aire libre.


Sus ventajas son grandes: no es altamente contaminante como los suavizantes tradicionales, protege la lavadora de la cal, deja un ligerísimo aroma en la ropa y cuesta unos pocos céntimos.
Cuando usas jabón natural y éste suavizante la ropa queda oliendo a limpio sin perfumes artificiales, es muy agradable desintoxicar nuestro olfato de esos olores tan agresivos.

sábado, 14 de febrero de 2015

Sellos rescatados

Hace poco estuve haciendo una "limpia" de rotuladores y demás materiales de mi hijo. Los rotuladores estaban muy secos y bastante estropeados, así que no tenían remedio, pero me di cuenta que en la parte de atrás tenían una especie de sello que servía para hacer estampaciones.
Los despegué y los enjuagué lo mejor que pude para eliminar toda la tinta.


Pero para poder usarlos necesitas un sitio donde pegarlos, así que corté un tapón de corcho por la mitad.


Con cinta de doble cara le puse unos pequeños cuadraditos para pegar los sellos.


Y por último los mojé con un pincel en acuarela e hice unos dibujitos muy monos para estampar en una agenda, en una carta, etc...



Colcha de hexágonos

Cuando terminé la colcha de "caja de bombones" me encontré con que tenía pequeñas madejas de lana, así que me puse a hacer hexágonos con la idea de hacer un pequeño tapete o así.


Como lo que más me costó de la colcha anterior fue ir escondiendo los hilos y juntando las muestras, ésta vez opté por ir haciéndolo sobre la marcha.
En cuanto a los puntos es muy sencillo, son puntos triples. En la primera vuelta van de uno en uno, en la segunda de dos en dos... y así hasta la cuarta que van de cuatro en cuatro.


He ido incluyendo muestras que combinan varios colores para apurar hasta el último trozo de lana. Cada madeja de lana da para hacer unos cinco hexágonos completos y dos o tres partes de uno mezclado. Y el problema está cuando vas acumulando pequeñas madejas de colores porque se lían y a veces es un suplicio desenredarlas.
Para facilitar la labor he cogido una caja de plástico y unos tubos de papel higiénico terminados, es una excusa perfecta para "reutilizar" los tubos de cartón.


En ésto de las labores aplico estrictamente el "uno entra, uno sale" ya que no compro una nueva madeja hasta que no he terminado otra o varias de las pequeñas.


Bueno, espero que os sea útil el truco.